Esto es lo que hay
Alexis Álvarez
¿Y que e lo que hay? preguntaría la gente. ¡Oh! Lo que hay son estos partidos electoreros simulando ser democráticos y vendiéndose a la población dominicana bajo el supuesto de que sin ellos no existe sociedad en democracia, a partir de lo cual justifican todas sus intervenciones en la política. ¡Y vaya usted a ver de cuales intervenciones estamos hablando!
Y como un traje a la medida encontramos al sistema electoral.
Es decir, tenemos un sistema electoral que cubre y protege al sistema de partidos. Vea usted como dos personas no autorizadas, o autorizadas por ellos mismos, (Es que son dirigentes de esos partidos) deciden hasta asuntos constitucionales pertinentes a las elecciones. Y la Junta Central Electoral, allí, observando, como si nada pasara.
De ahí toda la consolidación del sistema electoral vigente, cuyas reglamentaciones garantizan la permanencia de esas organizaciones partidarias como entidades imprescindibles para preservar el funcionamiento de esta democracia dominicana.
De lo que se trata es de mantener dominante el sistema actual de esos partidos,
no importando el vínculo con la población que requiere de políticas para superar la sobrevivencia, políticas que esos mismos partidos deben propiciar cuando son elegidos, como supuestos representantes de esa población;
no importando el tipo de representación que las pudiera dotar de legitimidad;
no importando si el sistema electoral tiene o carece de reglas equitativas para las diversas y/o nacientes expresiones políticas partidarias;
no importando el perfil mercantil cada vez más acentuado para proponer y elegir candidatos;
no importando la naturaleza democrática de una elección, cada vez más caricaturizada mediante un votación que no influye en la gestión de la persona elegida.
En realidad no se puede hablar de un sistema de partidos consecuente con un sistema democrático, en tanto la soberanía popular solo puede manifestarse con un voto condicionado por el mismo sistema electoral, en realidad un voto de partidos.
No podemos hablar entonces de un sistema electoral en democracia, sino de un sistema de partidos que se refuncionaliza a través de un sistema electoral.
¿Pero está el problema en el particular sistema de partidos electoreros que hoy es dominante? ¿Está en las debilidades institucionales del Estado? ¿En las inoperancias o falta de voluntad de los regímenes de turno, de los gobernantes y de las instituciones?
No. Que va. Me parece que está en el carácter y la forma que asume la democracia en República Dominicana.
Y si por ahí nos vamos, todavía queda mucho lodo en este charco.
Comments are closed.