Música, jóvenes y movimiento social
Tahira Vargas
La mirada a la festividad, a sucesos momentáneos, rituales y celebraciones es uno de los focos de estudio de la antropología en su interés por el análisis de la cultura y de la sociedad.
Las fiestas son actividades donde se expresan elementos de identidad, cultura y relaciones de poder en los diferentes grupos sociales.
Una de las expresiones culturales que genera mayor cohesión social en la sociedad dominicana es la música. La música es un componente importante de la vida cotidiana en los barrios, campos y en los estratos medios.
Nuestra juventud encuentra en la música un canal de expresión de su identidad, de sus manifestaciones de contracultura y de protesta social. En los distintos municipios del país encontramos grupos de rap que componen música local y se identifican con las manifestaciones culturales de su pueblo. El rap expresa la búsqueda de espacio y de libertad que no encuentran en la sociedad.
Los grupos juveniles que han lidereado las distintas jornadas de protestas contra la construcción de la cementera en los Haitises organizaron un concierto-mitin el pasado Domingo 19 de Julio. En este concierto-mitin se mostraron contenidos de protesta social a través de la música y en un evento dual festivo-protesta con una gran riqueza en toda su expresión. El análisis de la actividad presenta una serie de elementos de su impacto como movimiento social-juvenil. Estos son:
* El éxito del uso de la estrategia de pares como herramienta de convocatoria y movilización en la población juvenil. La convocatoria fue hecha de joven a joven de ahí su peso social.
* Integración a la agenda juvenil de temas que trascienden las demandas sociales micro-territoriales. El interés por problemas ecológicos como la preservación del parque nacional de los Haitises trasciende el patrón social de protestas por demandas territoriales.
* Ruptura con los prejuicios presentes hacia la población joven como “poco interesada” por los problemas sociales y por la movilización social. En nuestra sociedad se difunde una idea “falsa” en la que se hacen generalizaciones sobre la población joven como pasiva y poco interesada en los problemas del país. Esta idea entra en contradicción con lo que ocurre en los últimos tres años con los movimientos juveniles tanto en los estratos medios como en los pobres (aun relegados al ámbito local)
* Capacidad organizativa y de difusión a través de los medios no-tradicionales. El uso del Internet, Facebook y los distintos bloqs mediáticos son estrategias no-tradicionales de convocatoria que se han incrementado y favorecieron al éxito de la actividad por el acceso que tiene la población joven de estratos medios a las mismas.
* Presencia de vínculos entre las comunidades de los Haitises y el movimiento juvenil. Se observa que la población que reside en las comunidades que toca el Parque Nacional de los Haitises forma parte de la movilización contra la cementera y del movimiento social que expresa vínculos entre grupos de estratos medios y pobres.
Es lamentable que el impacto social de la actividad no se reflejara en los medios de comunicación que no le dieron la cobertura que amerita.
Invisibilizar la realidad social y los movimientos sociales no los detiene, por el contrario agudiza las brechas existentes en la relación estado-población. Las instituciones del estado no pueden hacerse indiferentes y sordas a lo que está ocurriendo en términos de movimientos sociales, por el contrario deben poner sus oídos en el sentir de la gente para asumir el rol que le corresponde.

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