Las condiciones que nos ha impuesto la dictadura capitalista continua empeorando la calidad de la vida del proletariado y la Naturaleza misma. Después de transformar tierras aptas para el cultivo de alimentos en el Este, Norte y Sur del país, el capital pretende que le permitamos continuar con su política criminal en Los Haiteses. Independiente de que estamos conscientes de que la causa de nuestros problemas no remite a la gestión actual, debemos decir que desde que la burguesía la instaló en el poder del Estado su forma de administrar sus negocios ha empeorado la calidad de nuestras vidas. Desde 1996 la cantidad de homicidios de mujeres por año aumentó de 57 a 154 en ese año. Dos años después, la administración actual retomó la política de “redadas” y “presos preventivos”, contra el proletariado. De acuerdo a los datos suministrados por la Dirección General de Prisiones, del total de 13,587 proletarios recluidos en las cárceles dominicanas, un 77% corresponde a presos preventivos, un 11% espera el resultado de un proceso de apelación y sólo un 12% está sirviendo condena irrevocable.
De inmediato, y desde el propio Estado, se reporta la continuidad de la política criminal carcelaria: corrupción e incapacidad, conjugada con el hacinamiento de los presos en el penal “La Victoria”. Las terribles condiciones de vida a que es sometido el proletariado dentro (y fuera) de las cárceles dan cuenta de repetidos actos de tortura. Para 1999 también se retoma la política de asesinatos arbitrarios, confirmando la continuidad terrorista del Estado con un aumento de casi un 50% en este tipo de muertes con respecto al año anterior. Así se produce en el 2009 el asesinato del niño de 13 años Miguel Ángel Encarnación, en el marco de protestas contra los apagones y mejor condiciones de vida.
Para el 2007 asistimos a otro intento por estructurar, centralizar y desarrollar la comunidad de lucha; sin embargo las minorías revolucionarias volvemos a ser derrotadas desde que se reproducen los límites e ideologías que comportan las luchas anteriores. Aun así decidimos apoyar las luchas comunitarias, sus intereses inmediatos pues los mismos contienen los históricos. Las luchas comunitarias por sus intereses inmediatos son recuperadas para conducirlas por el camino de la Reforma.
Para entonces, la dirección del Colectivo de Organizaciones Populares y del Foro Social Alternativo planteó que si desde el Poder Ejecutivo se ordenaba por decreto un aumento de sueldos para el sector público, la jornada de protesta se postergaría. (Listín Diario, 10/1/2007) También plantearon que ´si el gobierno (mostraba) la voluntad de rebajar los impuestos a los combustibles, previo envió al Congreso Nacional de una propuesta de modificación de la Ley de Hidrocarburos, se estudiaría el nombramiento de comisiones para postergar el paro´. Mas todavía, en el marco de la Asamblea Nacional celebrada el 28 de Julio las bases deciden dar un plazo de 30 días a los gestores del capital, “para que atendiera sus reclamos”. Pero la respuesta desde el Estado fue idéntica: represión generalizada.
Los organismos represivos del Estado al tener conocimiento de la fecha, dada públicamente a conocer por la dirección del Foro Social Alternativo, volvió a infiltrarlo, creando situaciones favorables para “justificar” la represión generalizada del proletariado. Las propuestas reformistas no fueron escuchadas y dirigentes comunitarios de Moca, Villa Altagracia, Navarrete y “otros puntos del país”, fueron reprimidos. Al mismo tiempo, y desde el Estado, se intenta dividir la dirección reformista, planteando a los “choferes” a no respaldar el paro. También desde los aparatos ideológicos del Estado, la Iglesia Católica, a través del obispo de su Diócesis de San Francisco de Macorís, Jesús María de Jesús y Moya, se consideró el llamado de las comunidades y recuperado por la corriente reformista como inconveniente “a los pobres del país, porque las actividades se paralizan”. Toda la estructura económica del modo de producción capitalista se expresó a través de la Federación Dominicana de Cámaras de Comercio, afirmando “que el daño que se ocasiona a la población de menores ingresos con una huelga resulta mucho mayor que el beneficio que pueda lograrse a través de ese mecanismo de lucha”. Y así se reprodujo la polarización burguesa mientras el Estado se preparaba para garantizar la paz y el orden durante el movimiento.
¿Es correcto que desde el interior de las comunidades en lucha se apruebe hacer pública la fecha en que se iniciaran nuestras acciones?
Nosotros consideramos como un error estratégico hacer pública la fecha de nuestras acciones. Proponemos entonces evitar atacar allí donde las fuerzas enemigas nos están esperando, con la intención de reducir el número de bajas en nuestras filas. Desde ahora llamamos a un Encuentro Comunitario Nacional con carácter de urgencia para discutir los intereses inmediatos de nuestras luchas e ir forjando la dirección que las mismas exigen.
¡Apoyar el primer Paro Nacional Activo!
¡Golpear al enemigo donde no lo Espera!
7 Comments
agosto 29th, 2009 at 12:42 pm
Primer paro Nacional Activo
Las condiciones que nos ha impuesto la dictadura capitalista continua empeorando la calidad de la vida del proletariado y la Naturaleza misma. Después de transformar tierras aptas para el cultivo de alimentos en el Este, Norte y Sur del país, el capital pretende que le permitamos continuar con su política criminal en Los Haiteses. Independiente de que estamos conscientes de que la causa de nuestros problemas no remite a la gestión actual, debemos decir que desde que la burguesía la instaló en el poder del Estado su forma de administrar sus negocios ha empeorado la calidad de nuestras vidas. Desde 1996 la cantidad de homicidios de mujeres por año aumentó de 57 a 154 en ese año. Dos años después, la administración actual retomó la política de “redadas” y “presos preventivos”, contra el proletariado. De acuerdo a los datos suministrados por la Dirección General de Prisiones, del total de 13,587 proletarios recluidos en las cárceles dominicanas, un 77% corresponde a presos preventivos, un 11% espera el resultado de un proceso de apelación y sólo un 12% está sirviendo condena irrevocable.
De inmediato, y desde el propio Estado, se reporta la continuidad de la política criminal carcelaria: corrupción e incapacidad, conjugada con el hacinamiento de los presos en el penal “La Victoria”. Las terribles condiciones de vida a que es sometido el proletariado dentro (y fuera) de las cárceles dan cuenta de repetidos actos de tortura. Para 1999 también se retoma la política de asesinatos arbitrarios, confirmando la continuidad terrorista del Estado con un aumento de casi un 50% en este tipo de muertes con respecto al año anterior. Así se produce en el 2009 el asesinato del niño de 13 años Miguel Ángel Encarnación, en el marco de protestas contra los apagones y mejor condiciones de vida.
Para el 2007 asistimos a otro intento por estructurar, centralizar y desarrollar la comunidad de lucha; sin embargo las minorías revolucionarias volvemos a ser derrotadas desde que se reproducen los límites e ideologías que comportan las luchas anteriores. Aun así decidimos apoyar las luchas comunitarias, sus intereses inmediatos pues los mismos contienen los históricos. Las luchas comunitarias por sus intereses inmediatos son recuperadas para conducirlas por el camino de la Reforma.
Para entonces, la dirección del Colectivo de Organizaciones Populares y del Foro Social Alternativo planteó que si desde el Poder Ejecutivo se ordenaba por decreto un aumento de sueldos para el sector público, la jornada de protesta se postergaría. (Listín Diario, 10/1/2007) También plantearon que ´si el gobierno (mostraba) la voluntad de rebajar los impuestos a los combustibles, previo envió al Congreso Nacional de una propuesta de modificación de la Ley de Hidrocarburos, se estudiaría el nombramiento de comisiones para postergar el paro´. Mas todavía, en el marco de la Asamblea Nacional celebrada el 28 de Julio las bases deciden dar un plazo de 30 días a los gestores del capital, “para que atendiera sus reclamos”. Pero la respuesta desde el Estado fue idéntica: represión generalizada.
Los organismos represivos del Estado al tener conocimiento de la fecha, dada públicamente a conocer por la dirección del Foro Social Alternativo, volvió a infiltrarlo, creando situaciones favorables para “justificar” la represión generalizada del proletariado. Las propuestas reformistas no fueron escuchadas y dirigentes comunitarios de Moca, Villa Altagracia, Navarrete y “otros puntos del país”, fueron reprimidos. Al mismo tiempo, y desde el Estado, se intenta dividir la dirección reformista, planteando a los “choferes” a no respaldar el paro. También desde los aparatos ideológicos del Estado, la Iglesia Católica, a través del obispo de su Diócesis de San Francisco de Macorís, Jesús María de Jesús y Moya, se consideró el llamado de las comunidades y recuperado por la corriente reformista como inconveniente “a los pobres del país, porque las actividades se paralizan”. Toda la estructura económica del modo de producción capitalista se expresó a través de la Federación Dominicana de Cámaras de Comercio, afirmando “que el daño que se ocasiona a la población de menores ingresos con una huelga resulta mucho mayor que el beneficio que pueda lograrse a través de ese mecanismo de lucha”. Y así se reprodujo la polarización burguesa mientras el Estado se preparaba para garantizar la paz y el orden durante el movimiento.
¿Es correcto que desde el interior de las comunidades en lucha se apruebe hacer pública la fecha en que se iniciaran nuestras acciones?
Nosotros consideramos como un error estratégico hacer pública la fecha de nuestras acciones. Proponemos entonces evitar atacar allí donde las fuerzas enemigas nos están esperando, con la intención de reducir el número de bajas en nuestras filas. Desde ahora llamamos a un Encuentro Comunitario Nacional con carácter de urgencia para discutir los intereses inmediatos de nuestras luchas e ir forjando la dirección que las mismas exigen.
¡Apoyar el primer Paro Nacional Activo!
¡Golpear al enemigo donde no lo Espera!
Núcleo Comunista