Viernes, agosto 14th, 2009

Gabriel García Márquez: El Fidel Castro que yo conozco

Su devoción por la palabra. Su poder de seducción. Va a buscar los
problemas donde estén. Los ímpetus de la inspiración son propios de su
estilo. Los libros reflejan muy bien la amplitud de sus gustos. Dejó
de fumar para tener la autoridad moral para combatir el tabaquismo. Le
gusta preparar las recetas de cocina con una especie de fervor
científico. Se mantiene en excelentes condiciones físicas con varias
horas de gimnasia diaria y de natación frecuente. Paciencia
invencible. Disciplina férrea. La fuerza de la imaginación lo arrastra
a los imprevistos. Tan importante como aprender a trabajar es aprender
a descansar.

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